A veces el cuerpo conserva la huella de una etapa que ya terminó. Después de un embarazo, una pérdida importante de peso o simplemente con el paso del tiempo, el abdomen puede conservar un exceso de piel, grasa localizada o una musculatura debilitada que ni la alimentación ni el ejercicio logran corregir.
No es una cuestión de esfuerzo. Es una cuestión anatómica.
La abdominoplastia, también llamada cirugía de abdomen o tummy tuck, es un procedimiento quirúrgico que actúa sobre esos cambios: elimina la piel sobrante, corrige la flacidez abdominal y permite reparar la diástasis de los rectos cuando existe separación de la musculatura. No es una cirugía para perder peso. Es una cirugía para corregir aquello que el peso, el tiempo o la maternidad han dejado en los tejidos.
El equipo del Dr. Ángel Juárez realiza esta intervención en el Hospital Universitario La Zarzuela, en Madrid. La valoración previa permite determinar la técnica más adecuada, el grado de corrección posible y la estrategia quirúrgica más segura para cada caso.