¡Un gran profesional! Junto con un gran equipo que en todo momento, desde la primera cita, te hacen sentir segura.
Con un resultado final inmejorable.
Reduce la tensión mandibular, ayuda a proteger los dientes del desgaste y mejora el confort al descansar.
El bruxismo no descansa. Ni de día ni de noche. Apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria muchas veces se descubre por sus consecuencias: dientes desgastados, dolor mandibular, cefaleas al despertar, tensión facial o una mandíbula cada vez más marcada.
El tratamiento médico del bruxismo con neuromoduladores alivia la hiperactividad de los músculos maseteros y, en algunos casos, los temporales, para disminuir la intensidad de la contracción mandibular. Su objetivo es disminuir la tensión, reducir las molestias asociadas y ayudar a frenar el desgaste dental provocado por el exceso de fuerza.
El equipo de Dr. Ángel Juárez, realiza la valoración y el tratamiento del bruxismo en Madrid, en el Hospital Universitario La Zarzuela.
Este procedimiento está indicado para personas que experimentan las secuelas físicas del apretamiento mandibular involuntario y buscan una solución terapéutica eficaz sin recurrir a cirugías.
Se prescribe prioritariamente ante la manifestación de:
Dolor mandibular.
Cefaleas persistentes, especialmente al despertar.
Desgaste visible en las piezas dentales.
Sensación de fatiga en los músculos faciales.
Rostro más cuadrado por hipertrofia del masetero.
Dificultades para abrir completamente la boca.
Ruidos articulares al masticar.
Contraindicaciones. El tratamiento no está recomendado durante el embarazo o la lactancia, ni en casos de enfermedades neuromusculares, infecciones activas en la zona o hipersensibilidad conocida al principio activo o a alguno de sus componentes.
Alivio de la tensión mandibular El tratamiento ayuda a reducir la sobrecarga de los músculos maseteros y temporales, lo que puede mejorar la sensación de mandíbula cansada, presión facial o dolor al despertar.
Disminución de la sobrecarga dental Al disminuir la intensidad del apretamiento, se reduce la presión que reciben los dientes durante los episodios de bruxismo. Esto puede ayudar a frenar el desgaste del esmalte y a disminuir el riesgo de fracturas o hipersensibilidad dental.
Mejor descanso y confort diario Muchos pacientes refieren menos tensión al despertar, menos cefaleas relacionadas con el apriete y una mayor sensación de descanso cuando el componente muscular es relevante.
Afinamiento del contorno facial Cuando existe hipertrofia del masetero, puede observarse una reducción progresiva del volumen en el tercio inferior del rostro. No es el objetivo principal en todos los casos, pero sí puede ser un beneficio añadido en pacientes con una mandíbula muy marcada.
El especialista realiza una valoración detallada de la anatomía facial y evalúa si existe bruxismo activo o sospecha clínica, la fuerza del masetero, la presencia de férula de descarga, la función de la articulación temporomandibular y el contexto general de dolor o sobrecarga muscular.
Duración de la sesión
Entre 15 y 20 minutos.
Anestesia
No requiere.
Resultados
Alivio inicial entre el 3 y 7 día; el beneficio completo se consolida a las 4 semanas.
Duración del efecto
6 a 9 meses.
Incorporación
Inmediata.
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Me ha solucionado un problema causado por otro equipo médico ajeno al Hospital lo cual me ha dado comienza y seguridad
El trato inmejorable desde el Doctor a enfermeras y personal de recepción.
Súper Recomendable
Confío plenamente en su criterio y en su capacidad para centrarse en el detalle y en la armonía.
Se realizan pequeñas microinfiltraciones en el músculo masetero y, en algunos casos, en los temporales. El objetivo es disminuir su hiperactividad y reducir la intensidad del apretamiento mandibular.
Tras la infiltración, se recomienda:
Evitar ejercicio físico intenso durante las primeras 24 horas.
No masajear ni presionar la zona tratada durante las horas posteriores.
Mantener una higiene adecuada de la piel.
Evitar tumbarse inmediatamente después del tratamiento.
Seguir las indicaciones pautadas por el especialista.
Los primeros efectos suelen comenzar a apreciarse entre el tercer y séptimo día, aunque la mejoría es progresiva. El efecto completo se valora habitualmente entre las 2 y las 4 semanas posteriores al tratamiento.
La duración varía según la intensidad del bruxismo, la fuerza muscular, la dosis utilizada y la respuesta individual del paciente. En muchos casos, el efecto se mantiene entre seis y nueve meses y puede repetirse cuando el especialista lo considere indicado.
Una evaluación médica. Sin propuesta preparada antes de escuchar.