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Piel más firme, luminosa y uniforme gracias al tratamiento de resurfacing cutáneo
El paso del tiempo, el sol y el acné dejan en la piel algo más que el reflejo de los años. Dejan textura irregular, manchas, poros visibles, arrugas finas y marcas que hacen que el rostro pierda uniformidad, firmeza y luminosidad natural.
El láser CO₂ fraccionado es un tratamiento médico-estético de resurfacing cutáneo que renueva la superficie de la piel de forma controlada. Actúa mediante microcolumnas de energía láser que tratan zonas precisas de la piel, dejando tejido sano alrededor para favorecer una recuperación más rápida. Este proceso biológico estimula una potente regeneración celular y activa la síntesis endógena de nuevo colágeno y elastina.
Su objetivo es reestructurar la calidad cutánea desde el interior: suavizar arrugas, atenuar cicatrices de acné y manchas, reducir la apariencia de los poros y devolver al rostro un aspecto más fresco y revitalizado.
El tratamiento con láser CO₂ fraccionado se realiza en consulta, en Madrid, en el entorno hospitalario del Hospital Universitario La Zarzuela, siempre tras una valoración individualizada del tipo de piel, el grado de daño cutáneo y los objetivos del paciente.
El láser CO2 fraccionado está indicado en hombres y mujeres que desean una renovación estructural profunda de la piel sin necesidad de someterse a procedimientos quirúrgicos como un lifting.
Suele recomendarse cuando existen signos de fotoenvejecimiento, cicatrices de acné, textura irregular, poros dilatados, manchas solares o pérdida de luminosidad. También puede ser útil en pacientes que desean mejorar la firmeza y la calidad global de la piel mediante estimulación de colágeno.
No todas las pieles responden igual ni requieren la misma intensidad. Las pieles más sensibles, los fototipos altos, la piel recientemente bronceada o los pacientes con antecedentes de manchas deben valorarse con especial prudencia.
Duración de la sesión
30 minutos (según el área anatómica a tratar).
Anestesia
Anestesia tópica.
Resultados
Visibles y progresivos a partir del primer mes.
Duración del efecto
Resultados duraderos, sujetos al cuidado cosmético y la fotoprotección.
Incorporación
Entre 2 y 5 días posteriores (debido al proceso natural de descamación y enrojecimiento).
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Súper Recomendable
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Antes de iniciar el tratamiento, el médico especialista realiza una valoración médica completa de la piel.
En esa consulta se analiza el tipo de piel, el grado de fotoenvejecimiento, la presencia de cicatrices o manchas, la sensibilidad cutánea y los antecedentes médicos. También se valora si el tratamiento debe realizarse en una sola sesión o dentro de un protocolo de varias sesiones.
No todas las pieles necesitan la misma energía ni el mismo tiempo de recuperación. Por eso, la planificación es una parte esencial del resultado.
El procedimiento se realiza en la consulta y suele durar unos 30 minutos, según la zona a tratar.
Preparación: se higieniza la piel en profundidad. El paciente debe acudir a la cita completamente libre de maquillaje, emulsiones o cosméticos. Posteriormente, se aplica una capa de anestesia tópica para insensibilizar la zona.
Aplicación: el láser CO₂ actúa sobre los tejidos emitiendo pulsos de energía fraccionada. Durante el disparo, es normal que el paciente perciba una sensación de calor intenso, escozor o picor variable, cuya intensidad es controlada y ajustada por el médico según la tolerancia y los objetivos terapéuticos.
Periodicidad: dependiendo de la profundidad de las lesiones a tratar, se recomiendan entre 1 y 3 sesiones, espaciadas por un intervalo mínimo de un mes para permitir la completa regeneración del tejido.
Los resultados se aprecian de forma progresiva a partir del primer mes, cuando la piel muestra una mejoría visible en textura, firmeza y uniformidad. De forma orientativa, puede esperarse una piel más firme y luminosa, reducción de arrugas finas y de algunas más marcadas, atenuación de cicatrices de acné, mejora del tono y de las manchas, y disminución del tamaño de los poros.
Los resultados pueden mantenerse durante años, siempre que se acompañen de buenos cuidados y protección solar.
Después del tratamiento, es habitual que la piel presente enrojecimiento, sensación de calor y tirantez durante varios días. Conforme la piel se regenera, pueden aparecer pequeñas costras o zonas de descamación que se desprenden de forma gradual. La recuperación suele oscilar entre 2 y 5 días, aunque puede variar según la intensidad del tratamiento.
Después del láser CO₂ fraccionado se recomienda:
Aplicar la pauta de cuidado domiciliario indicada por el especialista.
Usar fotoprotección solar estricta de amplio espectro.
No utilizar maquillaje ni cosméticos con principios activos irritantes (ácidos, retinoles) hasta que el médico lo autorice de forma expresa.
Evitar la exposición solar directa.
Mantener la piel bien hidratada para favorecer el desprendimiento natural de la descamación.
Una evaluación médica. Sin propuesta preparada antes de escuchar.