El lipofilling, también conocido como lipotransferencia o injerto de grasa autóloga, utiliza la propia grasa para restaurar volumen allí donde se ha perdido y suavizar aquellas zonas donde el tiempo, los cambios de peso o la propia anatomía han modificado las proporciones naturales del cuerpo y del rostro. El resultado es tejido propio redistribuido, con una apariencia natural y sin riesgo de rechazo.
El procedimiento consiste en extraer tejido graso de áreas con exceso localizado, como abdomen, flancos, espalda o muslos, para transferirlas posteriormente a otras zonas que necesitan mejorar su forma o recuperar volumen, como la cara, el pecho, los glúteos o las manos.
El lipofilling no busca transformar los rasgos ni añadir volumen de forma artificial. Busca recuperar proporciones que el cuerpo ya tenía, usando sus propios recursos.
Además de restaurar volumen en la zona receptora, el procedimiento remodela suavemente las áreas donantes mediante una lipoescultura de precisión. Al utilizar tejido propio, no existe riesgo de rechazo y los resultados, una vez estabilizados, ofrecen una apariencia natural y duradera.
El equipo del Dr. Ángel Juárez realiza esta intervención en el Hospital Universitario La Zarzuela, en Madrid. La valoración previa determina las zonas donantes y receptoras más adecuadas y qué resultado es razonable esperar en cada caso.