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Exfoliación médica superficial para renovar la piel, mejorar la textura y devolver luminosidad al rostro
La piel también acumula las consecuencias del cansancio, la contaminación y el estrés diario. Y a veces, para recuperarla, no hace falta añadir nada: basta con retirar lo que sobra. Células muertas, poros obstruidos o una textura irregular pueden hacer que el rostro se vea apagado, aunque la piel esté sana. Es un cansancio superficial, pero visible.
La microdermoabrasión o peeling mecánico, es un tratamiento médico-estético de exfoliación superficial que elimina de forma controlada las capas más externas de la epidermis. A diferencia de los peelings químicos, no utiliza ácidos: actúa mediante un pulido mecánico suave y progresivo.
Este tratamiento puede ayudar a reducir la apariencia de los poros, mejorar la sensación de piel engrosada, suavizar pequeñas irregularidades y preparar la piel para recibir otros tratamientos hidratantes, revitalizantes o regeneradores.
Cada protocolo se planifica de manera estrictamente personalizada en la consulta de valoración en el Hospital Universitario La Zarzuela, donde se estudia el tipo de piel, su grado de sensibilidad y las expectativas del paciente.
La microdermoabrasión puede ser una buena opción para personas que desean mejorar la calidad de la piel de forma progresiva, sin necesidad de recurrir a tratamientos dermoestéticos más agresivos o con periodos de recuperación prolongados.
Está especialmente indicada en pieles apagadas, engrosadas, con poros visibles, puntos negros persistentes, manchas solares, estrías, textura irregular o signos iniciales de envejecimiento.
También puede recomendarse como tratamiento de mantenimiento dentro de un plan médico-estético más amplio, especialmente cuando se busca mantener la piel limpia, luminosa y receptiva a otros procedimientos.
No obstante, la indicación debe ser valorada de forma individualizada por el médico. En pieles muy sensibles, irritadas, con acné inflamatorio activo, infecciones cutáneas, heridas abiertas o determinadas patologías dermatológicas, puede ser necesario posponer el tratamiento o elegir otra alternativa.
Duración de la sesión
Alrededor de 30 min (según las zonas anatómicas a tratar).
Anestesia
No requiere (procedimiento no invasivo, indoloro y excelentemente tolerado).
Resultados
Efecto inmediato: piel suave, limpia y luminosa.
Duración del efecto
Sujeto al ciclo de renovación celular; se aconsejan pautas de mantenimiento mensuales o estacionales.
Incorporación
Inmediata (puede presentarse un eritema leve o tirantez transitoria de pocas horas).
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Antes de realizar una microdermoabrasión, el especialista realiza un examen minucioso de la piel del paciente. Se analiza la reactividad vascular, el fototipo, la profundidad de las imperfecciones y la presencia de lesiones activas.
También se revisa la rutina cosmética del paciente, ya que algunos productos exfoliantes, retinoides o activos irritantes pueden requerir una pausa antes o después del tratamiento para evitar la sobreestimulación del tejido.
Esta valoración permite ajustar la intensidad del peeling mecánico, determinar el número de sesiones y decidir si se aplica de forma aislada o se combina con otros procedimientos de medicina estética facial.
La microdermoabrasión se realiza en consulta y no requiere anestesia. Es un procedimiento bien tolerado y suele durar alrededor de 30 minutos, según la zona a tratar.
Preparación: se higieniza profundamente la superficie cutánea, eliminando restos de maquillaje, emulsiones cosméticas, sebo e impurezas.
Exfoliación: mediante un dispositivo médico específico equipado con puntas de diamante o microcristales de aluminio, se realiza un barrido abrasivo controlado acompañado de un sistema de succión suave. Este doble mecanismo exfolia las células muertas mientras estimula la microcirculación sanguínea local.
Finalización: tras el pulido, se aplica una mascarilla de propiedades calmantes, descongestivas e hidratantes que restablece el equilibrio de la barrera cutánea y maximiza la sensación de confort del paciente.
El tratamiento es indoloro; el paciente únicamente percibe una leve sensación de fricción y vacío sobre la piel.
Número de sesiones
El número de sesiones depende del estado inicial de la piel, del objetivo del tratamiento y de la respuesta individual de cada paciente.
Protocolo de choque: para conseguir una mejoría notable y progresiva en la textura y el tono, se suele recomendar un ciclo inicial de al menos 5 sesiones, espaciadas de forma semanal o quincenal para respetar los tiempos de regeneración del tejido.
Mantenimiento: una vez completado el ciclo, la microdermoabrasión se establece como un excelente tratamiento de mantenimiento mensual o bimestral, especialmente en pacientes con tendencia a la obstrucción folicular o pérdida recurrente de brillo facial.
Los resultados suelen apreciarse desde las primeras sesiones, especialmente en luminosidad, suavidad y sensación de piel más limpia.
De forma progresiva, este tratamiento puede ayudar a mejorar la textura cutánea, reducir la apariencia de los poros, disminuir la presencia de puntos negros y unificar el tono de la piel. También puede favorecer un mejor aspecto de las marcas superficiales y dejar la piel más receptiva a otros tratamientos hidratantes, revitalizantes o regeneradores.
La evolución depende del estado inicial de la piel, del número de sesiones realizadas y de los cuidados posteriores indicados por el especialista.
Después de la microdermoabrasión, la piel puede quedar ligeramente enrojecida, más sensible o con sensación de tirantez durante unas horas. En la mayoría de los casos, la recuperación es rápida y permite retomar la actividad habitual el mismo día.
Tras el tratamiento se recomienda:
Mantener la piel bien hidratada.
Utilizar fotoprotección solar de amplio espectro.
Evitar la exposición solar directa durante los días posteriores.
Evitar cosméticos irritantes que contengan retinoides, ácidos u otros agentes exfoliantes hasta recibir indicación.
No manipular la piel ni realizar exfoliaciones adicionales.
No acudir a saunas o realizar entrenamientos deportivos intensos durante las primeras 24 horas.
La piel queda más receptiva tras el peeling mecánico, por lo que este puede ser un buen momento para aplicar tratamientos hidratantes, calmantes o revitalizantes indicados por el médico especialista.
Una evaluación médica. Sin propuesta preparada antes de escuchar.