Lifting facial y de cuello

Recuperar la definición del rostro sin perder la expresión natural.

Hay un momento en el que el rostro empieza a contar una historia distinta a la que la persona siente por dentro. No es una transformación repentina, sino un cambio progresivo: el óvalo facial pierde definición, los tejidos descienden, el cuello se vuelve menos firme y la expresión puede adquirir un aspecto más cansado.

El lifting cervicofacial es una cirugía de rejuvenecimiento facial que permite tratar la flacidez de la cara y del cuello actuando sobre las estructuras que han perdido soporte con el paso del tiempo. El objetivo no es alterar los rasgos, sino devolver firmeza y naturalidad allí donde el tiempo ha retirado el soporte. 

A diferencia de los tratamientos no quirúrgicos, esta cirugía permite abordar el descenso estructural de los tejidos desde planos más profundos. Por eso está especialmente indicado cuando existe flacidez visible, pérdida del óvalo facial, descolgamiento cervical o bandas platismales marcadas. Bien indicado, el lifting cervicofacial no busca borrar el paso del tiempo, sino devolver soporte y equilibrio allí donde el envejecimiento los ha modificado.

La indicación no depende solo de la edad. La genética, la exposición solar, el tabaco y el alcohol, los cambios de peso, el estrés y los hábitos alimentarios influyen en cómo envejecen el rostro y el cuello. Por eso dos personas de la misma edad pueden necesitar soluciones completamente distintas.

Con más de 26 años de experiencia en cirugía plástica, el Dr. Ángel Juárez y su equipo analizan cada caso de forma individual antes de proponer cualquier técnica. 

Son candidatos quienes presentan...

No existe una edad exacta. La indicación depende del grado de flacidez, la calidad de la piel, la estructura facial y las expectativas reales de cada paciente.

Está indicado en los siguientes casos:

  • Flacidez de la piel en cara y cuello.
  • Arrugas profundas y pliegues marcados (surcos nasogenianos, líneas de marioneta).
  • Pérdida de definición del óvalo facial y de la línea mandibular.
  • Descolgamiento cervical, bandas platismales visibles o acumulación submentoniana.
  • Resultado insuficiente de tratamientos no quirúrgicos como láser, radiofrecuencia, infiltraciones o hilos tensores.

 Cuando los signos de envejecimiento son más leves o el paciente no desea cirugía, pueden estudiarse alternativas menos invasivas como láser, radiofrecuencia, infiltraciones o hilos tensores reabsorbibles. La elección se orienta en función de la anatomía, la calidad de los tejidos y los objetivos del paciente.

datos rápidos

SOBRE LA CIRUGÍA

Duración
4 horas

Anestesia
Local y sedación o general

Hospitalización
24 – 48 horas

Retirada de puntos
7-10 días

Recuperación inicial
1 semana

Resultados
Primeros resultados visibles al mes; resultado definitivo a partir de los 6 meses

Cuidados
Mentonera inicial y drenajes linfáticos durante 1 mes

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Cómo es el proceso

01 Primera consulta: valoración y planificación

En la primera consulta se evalúan los signos de envejecimiento (flacidez, relajación de los músculos, surcos nasogenianos, arrugas o manchas en la piel) y la calidad y el estado de los tejidos. También se escuchan las expectativas del paciente y se valora si el lifting facial y de cuello es realmente la opción más adecuada. Con esa información se diseña un plan quirúrgico a medida.

Antes de la intervención se solicita un estudio preoperatorio completo y se realiza la valoración del servicio de anestesia, garantizando un abordaje quirúrgico seguro y personalizado.

Postoperatorio y recuperación

La recuperación tras un lifting facial y de cuello es progresiva. Es habitual notar inflamación, hematomas o sensación de tensión facial durante los primeros días, son efectos esperables que disminuyen de forma progresiva con el seguimiento médico adecuado. El paciente sale del quirófano con una mentonera postoperatoria que ayuda a controlar la inflamación y favorece la adaptación de los tejidos.

Fase 1

La recuperación tras un lifting facial y de cuello es progresiva. Es habitual notar inflamación, hematomas o sensación de tensión facial durante los primeros días, son efectos esperables que disminuyen de forma progresiva con el seguimiento médico adecuado.

Fase 2

El paciente sale del quirófano con una mentonera postoperatoria que ayuda a controlar la inflamación y favorece la adaptación de los tejidos.

Fase 3

Primeras 24 horas Se colocan pequeños drenajes temporales que se retiran en las primeras 24 horas. A partir de ese momento puede lavarse el cabello con normalidad.

Fase 4

Primeros días La mentonera debe mantenerse de forma continuada durante los primeros tres o cuatro días según la indicación médica. Desde el tercer día pueden iniciarse sesiones de drenaje linfático manual y radiofrecuencia INDIBA® para reducir la inflamación y acompañar la recuperación de los tejidos.

Cuidados postoperatorios

Mentonera inicial y drenajes linfáticos durante 1 mes

¿Para quién está indicado el lifting facial y de cuello?

No existe una edad exacta. La indicación depende del grado de flacidez, la calidad de la piel, la estructura facial y las expectativas reales de cada paciente.

Está indicado en los siguientes casos:

Flacidez de la piel en cara y cuello.

Arrugas profundas y pliegues marcados (surcos nasogenianos, líneas de marioneta).

Pérdida de definición del óvalo facial y de la línea mandibular.

Descolgamiento cervical, bandas platismales visibles o acumulación submentoniana.

Resultado insuficiente de tratamientos no quirúrgicos como láser, radiofrecuencia, infiltraciones o hilos tensores.

Cuando los signos de envejecimiento son más leves o el paciente no desea cirugía, pueden estudiarse alternativas menos invasivas como láser, radiofrecuencia, infiltraciones o hilos tensores reabsorbibles. La elección se orienta en función de la anatomía, la calidad de los tejidos y los objetivos del paciente.

Tipos de lifting facial y de cuello

La técnica se decide en función de la anatomía y del patrón de envejecimiento de cada paciente.

FAQ’s

¿A qué edad se recomienda un lifting facial?

No existe una edad exacta para realizar un lifting facial y de cuello. Aunque la mayoría de los pacientes lo solicita entre los 45 y 55 años, la indicación depende del estado real de los tejidos. Cada caso requiere una valoración médica personalizada para determinar el momento idóneo.

¿Cuánto duran los resultados de un lifting facial y de cuello?

Los resultados son duraderos, manteniéndose habitualmente entre 8 y 10 años. Si bien la cirugía no detiene el proceso natural de envejecimiento, el reposicionamiento de las estructuras profundas permite que el rostro evolucione mejor con el paso del tiempo.

¿Cuándo se ven los resultados?

Los primeros cambios son visibles a las pocas semanas, a medida que disminuye la inflamación. Habitualmente, el aspecto empieza a verse más natural entre el segundo y el tercer mes, aunque los tejidos continúan asentándose durante los seis meses posteriores.

¿Dónde quedan las cicatrices de un lifting facial?

Las incisiones del lifting facial y de cuello se realizan en zonas poco visibles, normalmente alrededor de la oreja, en la línea de implantación del cabello y, en algunos casos, bajo el mentón. Estas localizaciones permiten que las cicatrices queden discretamente ocultas y se integren de forma natural con el paso del tiempo.

¿Es dolorosa la recuperación?

La recuperación tras un lifting facial y de cuello no suele asociarse a dolor intenso. Durante los primeros días es más habitual notar inflamación, sensación de tensión facial o cierta tirantez en el cuello. Las molestias suelen controlarse bien con la medicación pautada y mejoran progresivamente durante las primeras semanas.

¿Cuándo se puede volver al trabajo o hacer deporte?

En muchos casos, la reincorporación al trabajo puede plantearse de forma gradual a partir de la segunda semana, dependiendo de la evolución y del tipo de actividad profesional. Es posible volver a hacer deporte o actividades físicas más intensas al mes, siempre bajo supervisión médica.

¿Qué diferencia hay entre un lifting facial y tratamientos como hilos tensores o radiofrecuencia?

Los tratamientos no quirúrgicos pueden mejorar la calidad de la piel o aportar una ligera tensión cuando la flacidez es leve. Sin embargo, cuando existe descenso de tejidos, pérdida de definición mandibular o descolgamiento cervical, el lifting facial permite actuar sobre estructuras profundas y conseguir un resultado más estable y duradero.

¿Qué riesgos implica esta cirugía?

Como en cualquier cirugía, pueden aparecer hematomas, inflamación prolongada, alteraciones transitorias de sensibilidad o pequeñas asimetrías durante la recuperación. Una correcta indicación quirúrgica, la planificación preoperatoria, la realización de la cirugía en un entorno hospitalario y el seguimiento médico ayudan a reducir riesgos y a controlar la evolución postoperatoria.

¿Cuánto cuesta el lifting facial y de cuello?

El precio del lifting facial y de cuello depende de la técnica empleada (lifting cervicofacial, de tercio medio, deep plane, etc.), la complejidad del caso y las necesidades quirúrgicas de cada paciente. La valoración médica permite establecer qué tratamiento es el más adecuado y elaborar un presupuesto personalizado.
El rejuvenecimiento facial empieza por entender que cada rostro envejece de forma distinta.
No existe una solución única ni un resultado estándar. La clave está en valorar cómo han evolucionado los tejidos, qué estructuras han perdido soporte y qué intervención puede ofrecer una mejoría proporcionada, segura y natural. Porque el objetivo no es borrar el paso del tiempo, sino devolver al rostro el equilibrio que el tiempo ha modificado.

El siguiente paso es una conversación.

Una evaluación médica. Sin propuesta preparada antes de escuchar.

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